No ser amado es una simple desventura.

La verdadera desgracia es no saber amar.

Albert Camus

Describir el amor no es tan fácil como parece. Es uno de esos sentimientos tan intensos, tan amplios, que las palabras nunca son suficientes. Siempre falta algún matiz. Desde que existe la escritura, los poetas del mundo entero le han cantado al amor, se han preguntado por él, y cuando pasen quinientos años, seguiremos dándole vueltas al amor con nuevas canciones, nuevos poemas, nueva literatura.

Es, en definitiva, uno de esos sentimientos que a veces se explican mejor con una imagen, que con mil palabras.

Una imagen como ésta:

amor infinito

Este anillo es una joya personalizada que creé para Luís, un cliente con el que hemos hablado mucho del amor (y cuyo testimonio encontrarás aquí) a raíz de un mapa de sueños que construyó.

Un mapa de sueños, para los que nunca han oído el término, es un cuadro u hoja muy personal, con aquellos sueños o deseos que querrías vivir en esta vida. Diez, veinte ideas: ese lugar que querrías visitar más que nada en el mundo, esa casa donde formarías una familia, o la misma idea de formar una familia. O la idea del amor.

Estas ideas, en un mapa de sueños, no se escriben con palabras. Se simbolizan con una imagen: una fotografía, un dibujo… y cuando Luís pensó en el amor, se le apareció un símbolo en la mente: un símbolo de infinito. No podía explicar exactamente por qué ese símbolo. Simplemente apareció ahí, y parecía adecuado.

Y por supuesto que lo era. ¿Acaso hay un símbolo mejor para representar el amor, que el infinito?

Cuando amas de verdad, te entregas. No hay medias tintas, ni cálculo, en esa entrega, y si lo hay, no es amor. Es amistad, es afición… pero el AMOR no se puede calcular ni medir. No tiene límites. Es infinito.

¿No llegarías hasta el fin del mundo por la persona que amas? ¿No lo dejarías todo? ¿No está el mundo repleto de historias de sacrificios por amor?

¿No lo das todo por tus hijos?

¿No te dejas el espíritu y las horas en esa profesión que te apasiona y le da sentido a tu vida?

Amor a tu pareja, a tu familia, a tu trabajo, incluso a tu Dios, si eres una persona religiosa… ¿cuántas historias hay así? ¿Cuántas locuras y sacrificios hemos hecho todos por amor?

El amor no depende del otro: nace dentro de ti

Fíjate cómo se asocia al amor la palabra “sacrificio”. Una emoción que se supone es “positiva”, lleva encadenado una renuncia, un esfuerzo, un dolor. Como del dolor del parto se llega al amor incondicional de una madre.

Porque el amor no es sencillo: simplemente es PODEROSO. Y no depende del otro. La capacidad de amar está en uno mismo, y sin duda es una de las fuerzas más irresistibles del mundo. La única que nos hace romper los límites que creíamos irrompibles.

Así que Luís me enseñó esa imagen, ese símbolo de infinito, y yo pensé en su historia, y en la mía, y en la de otras personas que conozco, y me dije: “sí, es perfecto”. Y así nació ese anillo de oro blanco único y exclusivo, personalizado.

Y no es ingenuidad, que nadie te haga creer eso. El “amor infinito” no es algo naíf. Podrás equivocarte mil veces. Podrás creer que alguien te acompañará hasta el final, para que luego se bajen a medio camino. Podrás creer que has invertido demasiada pasión y demasiadas horas en algo que nunca te compensará lo suficiente. Podrás decir aquello de “a partir de ahora, mi corazón llevará una coraza”. Sufrirás mil decepciones. Pero, como decía Camus, eso solo son adversidades.

No podrás evitarlas: el amor, la entrega, surge dentro de ti, como surge tu carácter, o naciste con el pelo de determinado color.

La verdadera desgracia, sí, es no tener la capacidad de amar. Todo el dolor que te ahorres, nunca compensará la sensación auténtica, real, de amar y ser amado.

Seguro que tú también puedes decir algo al respecto, o tienes tu propio símbolo del amor. Si te apetece, te invito a que lo compartas en los comentarios. Ya sabes que aquí no solo hablamos de joyas, si no de todo aquello que llevamos dentro… aunque luego, como un amor infinito, puedas simbolizarlo en una joya.

Fran Castmay

Como diseñador de joyas, contar historias y representar emociones creando joyas personalizadas, se ha convertido en mi nuevo medio de expresión. ¿Te atreves a vivir una experiencia conmigo? Cuéntame tu historia, juntos la crearemos… empezamos?

Deja una respuesta