El arte de la joyería, la orfebrería, el trabajo delicado de los metales, se han trabajado desde el principio de los tiempos. Hemos hablado de ello en este blog, maravillándonos con el tesoro de Villena, o el de Guarrazar.

Pero hoy nos vamos a ir un poco (sólo un poco) más lejos. Abrigaos bien, porque nos embarcamos hacia la fría Inglaterra del siglo VII, en busca del tesoro de Sutton Hoo.

Navegar a la otra vida

Sutton Hoo es un lugar situado en Suffolk, en el este de Inglaterra. Entre los siglos VI y VII, las islas británicas vivían un baile de tribus y pueblos equivalente al que vivimos en España más o menos en la misma época. Aquí teníamos suevos, vándalos, alanos, y sobre todo visigodos.
Allí vivían y morían tanto tribus celtas autóctonas como romanizadas, además de germanos y escandinavos invasores. De todo, vamos: pictos, britanos, jutos, sajones, anglos…

Aquella esquina de Inglaterra, Suffolk, se llamaba por esa época “Reino de los Anglos del Este”, o Estanglia, y la mayor extensión de su poder la conoció bajo el reinado de Redwald de Estanglia. Más adelante conocido como Bretwalda.

Este rey fue el primer gobernante de los anglos del este que se convirtió al cristianismo. Un hombre singular que pervivió en las crónicas de la época. Que, por cierto, son muy pocas. Un hombre singular… cuya tumba presumiblemente se encontró en 1939 en Sutton Hoo, bajo un montículo funerario como tantos otros hay en la misma zona.

Una tumba que era un barco, en el que dejaron al rey junto a un gran tesoro, para que emprendiera su último viaje a la otra vida en las mejores condiciones posibles. Debió ser un buen viaje.

Las piezas del tesoro de Sutton Hoo

Dentro del barco (de unos 30 metros de largo) encontraron varias armas, una armadura, y un casco, ceremoniales todos ellos, piezas realizadas con delicada destreza. Las reproducciones del casco, en hierro y bronce, son impresionantes:

tesoro de Sutton Hoo

Pero lo realmente impresionante son las piedras ornamentales del traje.

Como esta gran fíbula de oro, con un intrincado entrelazado celta grabado, y fabricada con tal maestría que guarda en su interior un relicario:

tesoro de Sutton Hoo

O estas hombreras con las que sujetaban camisa y capa, de oro, granate y otras piedras decorativas:

 tesoro de Sutton Hoo

O este delicado cinturón en oro y granate:

tesoro de Sutton Hoo

¿Y qué me dices de este cierre de bolsa en la que encontraron decenas de monedas, que muestra tanto pájaros como unos lobos devorando a hombres?

tesoro de Sutton Hoo

Estas maravillosas piezas muestran la fusión del arte escandinavo y celta, con técnicas y otros estilos mediterráneos (encontraron también cerca de 20 cuencos de plata fina bizantina), e incluso cucharas de plata, en dos de las cuales se lee “PAULOS” y “SAULOS”, una clarísima referencia cristiana. Actualmente puedes ver la colección en el Museo Británico.

Sutton Hoo es un tesoro en el sentido más estricto de la palabra, sí: la belleza y el valor de esas piezas artísticas es incalculable.

Pero es que además es un tesoro histórico, porque es testimonio vivo de una época de fusión de culturas, de luchas, de creatividad desesperada… y un recordatorio de que incluso en lo más sombrío de los tiempos, los humanos tendemos a reconfortarnos en la belleza del arte de la joyería.

Fran Castmay

Como diseñador de joyas, contar historias y representar emociones creando joyas personalizadas, se ha convertido en mi nuevo medio de expresión. ¿Te atreves a vivir una experiencia conmigo? Cuéntame tu historia, juntos la crearemos… empezamos?

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Estoy muy satisfecho de encontrar este blog. Quería daros las gracias por publicar esta genialidad. Sin duda he saboreado cada pedacito de ella. Os te tengo en la lista para ver más cosas nuevas de este sitio .

    1. Gracias por tu comentario.
      Saludos.

Deja un comentario

Cerrar menú