Como comentamos hace varias semanas en la introducción de esta nueva categoría que tiene por título Historia de la Joyería, comenzaremos hoy con el primer capítulo: La Joyería Egipcia, siendo importante el conocimiento de este periodo para entender la evolución de la joyería en épocas posteriores.

La Joya Egipcia

La civilización egipcia es la más larga de toda la historia, cuenta con casi tres mil años. Probablemente las joyas más bellas del arte egipcio, son las que se perdieron o fueron robadas, aunque nos quedan buenas muestras. Generalmente, fueron encontradas en las tumbas como parte de los ajuares funerarios, dando culto a sus difuntos.

Según Pijoán, José (1994)[1] . Las joyas egipcias reflejan el espíritu de un pueblo delicado y elegante. Nadie ha hecho notar hasta ahora la exquisitez de los egipcios” .

El simbolismo tuvo una gran importancia, sobre todo en el campo religioso, y su influencia basada en el mundo animal y vegetal era evidente. A cada ser divino se le daba el aspecto de un animal. Los animales que utilizaron para ser representados en sus objetos fueron: la cobra, el buitre, el halcón, el gato, el jaguar, la mariposa y la mosca.

Entre las piezas más utilizadas podemos encontrar collares, pectorales, anillos, pendientes y pulseras. Algunos de los objetos más representativos eran utilizados en forma de amuleto.

Según Español, Francesca (1988)[2] .  En una cultura que valoraba tanto la vida en la tierra como la eterna que le seguía, no sorprende que se realizaran joyas para ambos mundos. Acabamos de referirnos a los diversos descubrimientos realizados hasta el presente, todos de naturaleza funeraria. Su función prioritaria no fue el embellecimiento de sus destinatarios, sino su protección. Ello explica, además, su presencia sobre la momia. Lógicamente, considerando que esas piezas, elaboradas con materiales nobles y surgidas de los talleres reales, no eran accesibles más que para una minoría selecta (círculo regio y altos funcionarios),  no podemos negar su carácter de distintivo social… . Su mayor o menor eficacia dependía de los materiales utilizados en su confección, que convertían la joya en un talismán para el individuo, pues se apropiaba de partes de la divinidad. Su uso queda justificado por ello, incluso en la segunda vida, donde los peligros podían seguir acechando. Por esta razón, se preparaba tan meticulosamente la momia. La de Tutankhamón iba provista de 143 objetos preciosos, ocultos entre vendas de lino, que incluían 17 collares, numerosos pectorales, pinjantes, brazaletes, sortijas, una diadema y un puñal, además de abundantes animales divinos recortados sobre lámina de oro…”

Las joyas de la XII  dinastía, procedentes de las tumbas reales de la Dachur y de Lahún, son claros ejemplos de la joyería egipcia,( fig. 1 )

la joya egipcia

Fig.1 – Los de la izquierda son dos pectorales con el sello de Sesostris II de Lahún. Los de la derecha tienen el sello de Amenemhet III y son de Dashur. – Museos de Nueva York y El Cairo.

Los artesanos egipcios conocían muchas de las técnicas empleadas hoy en día, realizadas con gran destreza, las más utilizadas en sus joyas era el engastado, el grabado, el repujado, y tenían gran dominio de la soldadura. En la técnica del engastado, las piedras más utilizadas eran la coralina, el jaspe, la amatista, la turquesa y el lapislázuli, adornados con esmalte y cristal. El metal más utilizado era el oro, después la plata, aunque éste más apreciado por su rareza, y de vez en cuando el cobre.

En la joyería actual (fig. 2), se fabrican piezas con clara influencia egipcia, imitando la simbología de los antiguos egipcios. Las piezas más comunes en forma de amuletos o colgantes, son rostros que recuerdan a Cleopatra y Nefertiti; y en forma de sello se utilizan motivos del mundo animal como cabezas de serpientes, escarabajos y halcones. Este tipo de joyas se realizan con técnicas de microfusión, partiendo de un molde de caucho. Normalmente, estas piezas llevan engastadas en los ojos piedras finas (rubí, esmeralda y zafiro).

La joya egipcia

 Fig. 2 – Colgante de oro de influencia egipcia


[1] Pijoán, José (1994)  “Arte Egipcio” . Summa Artis. Historia del Arte, editorial Espasa Calpe,  página 310

[2] Español, Francesca 1988  “Las claves del Arte Egipcio” . Editorial Ariel,  páginas 70-71

Fran Castmay

Como diseñador de joyas, contar historias y representar emociones creando joyas personalizadas, se ha convertido en mi nuevo medio de expresión. ¿Te atreves a vivir una experiencia conmigo? Cuéntame tu historia, juntos la crearemos… empezamos?

Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. Gracias. Como siempre, gracias.
    Un saludo

    1. Me alegra que sigas cada semana ahí ¡¡ gracias a tí.

      Saludos para Chile

  2. excelente amigo, muy excelente, gracias, Chapel.

    1. Hola Chapel¡¡ me alegra verte de nuevo por el blog.
      Gracias por tus palabras…

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