Esta semana tratamos en nuestro apartado de Historia de la Joyería, La Joya en el Barroco, que corresponde con el siglo XVII. Un periodo de vital importancia para el desarrollo de este arte de la joyería. Hablaremos del tipo de joyas que más se utilizaron, la importancia que estas tenían con la moda, así como de las técnicas más comunes para su fabricación.

La Joya en el Barroco

Del siglo anterior, se recogen algunas ideas que se aplicaron en la decoración de vestidos y demás elementos utilizados para el adorno personal como pijantes, aderezos, medallones, cinturones, elementos de sujeción para las espadas, etc.

Las colonias españolas en América, seguían siendo de especial interés por el suministro de materias primas, entre ellas oro, plata y piedras preciosas, y las perlas provenían del caribe y Filipinas. (fig. 15)

La moda sigue marcando un papel importante en la fabricación de joyas. Por eso se van a diseñar gran cantidad de aderezos y demás joyas para las casas reales europeas, las cuales durante el paso de los siglos han ido acumulando importantes colecciones, entre las piezas más representativas están los aderezos de coronación, joyas oficiales y personales. Sin embargo, muchas joyas reales han sido retalladas, fraccionadas o se han perdido, aunque todavía quedan algunas colecciones importantes. En esta época estuvieron de moda relojes, tabaqueras y sellos, todos ellos engastados con pedrería fina.

La Joya en el Barroco

Fig. 15 – Broche de oro esmaltado y perlas, siglo XVII.

Según Arbeteta, (1998) [1] “Hacia el final del siglo, la acumulación y temario de las joyas se hizo progresiva, por lo que las clases inferiores acudieron a soluciones de menor coste, como el uso del aljófar o de las imitaciones, que hoy llamaríamos bisutería. Se decanta la moda hacia las joyas con pedrerías engastadas en bocas de plata que ocupan los anversos, pudiendo estar los reversos esmaltados o bien forrados de oro. Se recupera la pedrería de color, en vistosas combinaciones cromáticas. Los nombres y variedades de las joyas son muy numerosas…”

Las joyas religiosas tienen una gran importancia en esta época, las más comunes son las medallas, las cruces y las placas devocionales, la mayoría en forma de colgante o pectoral. Las cruces suelen ser de oro con piedras engastadas o esmaltadas. Las medallas tienen colores variados, creados por la combinación de esmaltes (rojos, verdes y azules), perlas ensartadas y piedras preciosas; normalmente son de oro y se realizan con técnicas de calado, filigrana, cincelado, etc.

Las placas devocionales tienen formas dispares (ovaladas, redondas, octagonales, etc.) el motivo central se realiza de esmalte pintado, representando una imagen religiosa. Se combina la estructura de oro con pastas vítreas o piedras preciosas, suelen ser de filigrana. (fig. 16).

La Joya en el Barroco

Fig. 16 – Placa devocional de oro, vidrio y esmalte pintado. Siglo XVII.

[1]    Arbeteta, Leticia. (1998). La joyería española  “De Felipe II a Alfonso XIII” Editorial Nerea, página 33.

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Fran Castmay

Como diseñador de joyas, contar historias y representar emociones creando joyas personalizadas, se ha convertido en mi nuevo medio de expresión. ¿Te atreves a vivir una experiencia conmigo? Cuéntame tu historia, juntos la crearemos… empezamos?

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