“Afrontar la aventura de la creación, es emprender una lucha hacia algo, indefinible que está delante, un presentimiento de lo posible, pero que siempre se nos escapa. En todo caso, la creación siempre es un intento de materializar nuestro propio mundo mítico, por medio de la manipulación de la materia con entusiasmo y emoción”.

Puig Cuyás
IBroche «Quan els bassals semblaven oceans», 1999. Madera, plata, alpaca, color-ocre, granate, coral blanco, plomo, pintura acrílica. (65X70X19 mm.) Ramón Puig Cuyás.

En este diálogo entre la materia y las ideas, el joyero se siente más cercano a la concentración del niño cuando juega que al ensimismamiento del artista romántico. Para él, la concepción, lúdica de la creación es un elogio de la posibilidad, de una joyería en estado potencial, en la que sólo una de las piezas posibles se concretará, manteniendo el suspense para la siguiente creación. Uno intuye el objetivo, se intenta acercar lo máximo posible y en la sucesión de decisiones el azar añade nuevas posibilidades.

“ Joyero? Artista? Artesano? Diseñador? Yo diría que me siento más como un aficionado, que participa de un poco de todo y mucho de nada, que se dedica a transformar una materia hecha recuerdos, sueños y dudas”.

Puig Cuyás
Broche «El somni d´un continent» 2000. Ramón Puig Cuyás

La inconfundible estética de las creaciones de Puig Cuyás parece resultar de este personal modo de concebir y realizar las piezas. Las superposiciones formales, el efecto dinámico y centrífugo de las composiciones, pueden sugerir cierta sensación de caos o visión calidoscópica.

Sin embargo, estas joyas poseen un sopesado equilibrio, ofrecen una red de sutiles relaciones, correspondencia de formas y colores, fruto de un refinado sentido de las composición. Desde mediados de los noventa, tras la serie de broches titulada “Impresiones de la Atlántida”, de carácter mítico y arqueológico, aparecen las llamadas “ Constelaciones” y “ Archipiélagos ”. Las piezas semejan cartas astronómicas o mapas imaginarios surcados de símbolos personales. En algunos casos pueden recordar los métodos para orientarse de los habitantes de las islas del Pacífico, que construyen con nervios de hoja de palma un complejo entramado para reproducir con la máxima fidelidad de las direcciones de las corrientes marinas, la curvatura del oleaje y la ubicación de las islas mediante conchas colocadas en las intersecciones de las fibras. Así, observamos en las joyas un comentario sobre el modo en que el hombre se esfuerza en representar el mundo de la manera más precisa posible. En el fondo, con espíritu científico y poético a la vez, Puig Cuyás construye su propia biblioteca de realidades a través de la joyería, un peculiar diario de a bordo que le acompaña en el viaje de la vida.

“ Procurar que el objeto no se visto, no sea percibido en su totalidad a primera vista, sino que la mirada divague y recorra una sutil red de itinerarios visuales, explorando y descubriendo las relaciones de armonía y contraste entre las diferentes partes del objeto, haciendo necesario un tempo para que la mirada pueda depositarse por todos los rincones de la composición”.

Arte y Joya, año XXVI, marzo-abril 2001.

Pág. 147-149, revista especializada de joyería,

Grupo Duplex.

Fran Castmay

Como diseñador de joyas, contar historias y representar emociones creando joyas personalizadas, se ha convertido en mi nuevo medio de expresión. ¿Te atreves a vivir una experiencia conmigo? Cuéntame tu historia, juntos la crearemos… empezamos?

Esta entrada tiene un comentario

  1. salome

    Lo que realmente quiere plasmar el maestro con esta obra es el realismo de las piezas con las cuales diseño dicho broche. Sin embargo para mi gusto no tiene esencia ya que es un modelo no muy estetico para exhibicion.

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