La virtud de la circonita es a la vez su principal defecto. Su asombroso parecido con el diamante sólo escapa a los ojos de un buen profesional de la joyería, pero ¿y tú?:

¿Eres capaz de apreciar a simple vista cuándo es una circonita y cuándo un diamante?

Trucos para distinguir entre circonita y diamante

Si tenemos en cuenta que la circonita es hasta la fecha el material que mejor imita al diamante y que se utiliza muchísimo como gema en la industria de la joyería, es fundamental que le sigamos la pista y sepamos algunas nociones básicas sobre sus características para conocer las diferencias entre la circonita y el diamante.

La transparencia:

si colocamos una circonita sobre un papel escrito, esta gema permitirá ver las letras a través de ella. El diamante es mucho más opaco y no transluce el fondo sobre el que se coloque.

La dureza:

la circonita presenta un valor de 8 en la escala de Mohs (escala que se utiliza como referencia de la dureza de una sustancia), mientras que el diamante tiene un valor de 10.

Un diamante puede rayar una circonita pero nunca al contrario, ya que el diamante es el mineral más duro conocido. Tanto es así que hay que tener especial cuidado a la hora de tratarlos. Desde Castmay os recomendamos guardar siempre por separado las joyas que contengan diamantes, ya que se pueden rayar unos con otros, quizás en una bolsita, y separadas de las demás joyas.

El calor:

el diamante conduce muy bien el calor y la circonita no porque es mucho más aislante. El método más empleado por los expertos para diferenciar una gema de otra es el diamont tester, un detector que mide la conductibilidad térmica.

El peso:

la circonita pesa bastante más que el diamante. Siendo del mismo tamaño, la diferencia es de 5,40 -5,70 frente a los 3,52 del diamante.
Además de con una báscula, puede que lo notes si colocas cada mineral en cada mano.

El brillo:

si introducimos un diamante en un vaso de agua éste seguirá brillando a través del líquido. La circonita, sin embargo, se volverá casi transparente.

Nuestro CONSEJO: lo mejor siempre será que acudas a un experto para que te diga con absoluta seguridad si esa piedra preciosa que tienes o quieres es un diamante o una circonita. Las dos son preciosas, pero además del precio hay muchas otras características que tienes que tener en cuenta.

Para aprender a mirar como un experto este fascinante ‘trampantojo’, hemos acudido a la gemóloga Isabel Sallent, colaboradora de nuestro blog. Ella nos desvela las cualidades más técnicas que diferencian a la circonita del diamante.

Origen de la circonita (o circonia cúbica)

En principio el nombre de circonita hacía referencia a la marca comercial de un producto sintético elaborado como una imitación del diamante, pero más adelante ha quedado como el nombre de un material en España, que en el resto de Europa es conocido como djevalita.

La circonia cúbica existe en la naturaleza, es la baddeleyita en el sistema monoclínico. Aunque tiene polimorfos, si se calienta pasa al sistema tetragonal, y si se sigue calentando se funde según algunos autores; o pasa al sistema cúbico, según otros.

Nadie intentó hacer un material para imitar el diamante, sino que interesaba la técnica para obtener cristales de circonia. Una vez hechos fue cuando pensaron que podrían servir para sintetizar diamante.

La circonia es un material con un punto de fusión muy alto:

  • ideal para material refractario, si no fuera porque se transforma en sus polimorfos y que se rompe por su dilatación, a no ser que se estabilice.

Los primeros en obtener circonia cúbica fueron los soviéticos; y luego los franceses. Pero no lo hacen de igual forma. Por eso en el comercio existen dos tipos:

  • Una que se estabiliza en la fase cúbica con calcio, la barata.
  • Y otra que se estabiliza con itrio, la cara… y que tiene un índice de refracción más alto.

Al final todas las del mercado están estabilizadas con calcio, que es un material más económico y abundante: los dos tienen en común que una vez fríos no tienen polimorfos.

Para hacer este material de color se emplea cerio para naranjas y rojos. Cromo para el verde, cobalto y neodimio para azules y violetas.

Una característica fundamental de la circonita en comparación con el diamante es que no presenta inclusiones: suelen ser muy limpias y en pocas ocasiones podemos encontrar inclusiones que se puedan apreciar.

Cuando se ven, pueden ser pequeñas burbujas de gas, inclusiones sólidas a menudo en hileras o filas, pequeñas zonas a modo de nubes con pequeñas partículas.

Fran Castmay

Como diseñador de joyas, contar historias y representar emociones creando joyas personalizadas, se ha convertido en mi nuevo medio de expresión. ¿Te atreves a vivir una experiencia conmigo? Cuéntame tu historia, juntos la crearemos… empezamos?

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Susana T. Ramírez Rozzi

    Como siempre excelente las notas, estas de gemología muy interesantes,
    muchas gracias, Susana

    1. Fran Castmay

      Hola Susana bienvenida a esta comunidad!
      Y cómo no! con la colaboración de María Isabel,
      todo es más fácil, contar con sus conocimientos, es todo un privilegio!
      Me alegra que te resulten interesantes, gracias por tu comentario.

      Saludos hasta Argentina!

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